Tras el descubrimiento del cuerpo embolsado de Fátima – menor de 7 años de edad – en la alcaldía de Tláhuac, luego de ser sustraída en su escuela primaria por un hombre mayor, el presidente Andrés Manuel López Obrador lamentó los casos como el de la víctima. 

El mandatario mexicano argumentó – en su conferencia de prensa mañanera de este lunes – que los casos violentos, como el de Fátima, no sólo deben tener una sanción, sino también una solución desde la raíz. 

“Es muy lamentable que esto suceda y desde luego estamos haciendo todo lo que nos corresponde para evitarlo. […] Creo que lo más eficaz es procurar entre todos y desde luego el gobierno es el principal responsable de aplicar una política para tener una sociedad mejor. […] Son crímenes que tienen que ver con el odio que tienen que ver con problemas sociales, familiares, es una enfermedad social. […] Esto no sólo se resuelve con policías ni con cárceles ni con amenazas de mano dura”, concluyó el líder Ejecutivo.