Un equipo del Instituto de Biotecnología de Pekín y la compañía Cansino Biologics, en China, anunciaron haber obtenido resultados prometedores de la fase 1 en la prueba de una vacuna en desarrollo.

Después de 28 días de ensayo con 108 voluntarios sanos, los resultados han sido favorables. Además de demostrar su seguridad, se observó que la vacuna generaba anticuerpos y linfocitos T en los voluntarios, informó el periódico El País.

La primera fase de ensayos sirve para comprobar que las vacunas son seguras y que los pacientes las toleran bien. Esto no significa aún que sea una vacuna viable contra la COVID-19. Por ese mismo motivo, la líder del proyecto, Wei Chen, ha advertido de que “aún queda mucho camino para que esta vacuna esté disponible para todo el mundo”.

Desde abril, el equipo chino tiene en marcha una segunda fase de ensayos con unos 500 pacientes para afinar la dosis más adecuada para que esa respuesta inmune proteja contra la infección por SARS-CoV-2.

En esta segunda fase del proyecto chino, se incluirán por primera vez participantes de más de 60 años, un grupo de especial interés por su susceptibilidad ante la covid-19.

Con este avance de los laboratorios chinos, ya son dos las posibles vacunas que se encuentran en Fase II, ya que los laboratorios Moderna en Estados Unidos también lograron completar esta sigiuente fase y se encuentran en espera de iniciar la Fase III el que probaría si la vacuna es útil para su empleo masivo.