Tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), derivada del resultado de la consulta ciudadana que favoreció a Santa Lucía, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, aseguró que la nueva Administración tendrá que hacerse cargo de los pagos y las indemnizaciones ya comprometidos por el NAIM.

“Este Gobierno está resuelto a mantenerse en los compromisos que se asumieron para la edificación de este importante proyecto aeroportuario, y corresponderá a la próxima administración tomar las decisiones que defina y anuncie”.

Afirmó que será a través del TUA y de otros recursos fiscales como se tendrá que hacer frente a la recesión de los contratos y de la concesión que se tiene con el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México y expuso que las obras tienen una vigencia hasta el 30 de noviembre, fecha en la que concluye su mandato.

Finalmente dejó claro que su Gobierno seguirá siendo respetuoso de las decisiones del futuro Gobierno de la República.