En Brasil, el ex juez, Wilson Witzel, gobernador electo de Río de Janeiro, informó sobre una una nueva estrategia que está analizando para combatir a los criminales en la ciudad: dispararles en la cabeza.

“Criminales armados con fusiles sin que exista la necesidad de llevar un juicio de por medio… La policía hará lo correcto, apuntará a la cabecita a los criminales y… ¡fuego!”, afirmó el funcionario.

La propuesta ha sido criticada por grupos de derechos humanos, expertos en seguridad y las autoridades actuales. No obstante, la idea es defendida también por el general Augusto Heleno, futuro ministro de Defensa.

“Mucha gente hace una distorsión de eso y acaba diciendo que es una autorización para matar. Es una reacción necesaria a la exhibición ostensiva que se hace en Río de Janeiro de armas de guerra en las manos, muchas veces, de jóvenes”, aseguró Heleno.

En contraste, el actual ministro de Seguridad Pública, Raúl Jungmann, quien dejará el cargo en diciembre próximo, criticó la propuesta y dijo que no está prevista en la legislación actual.