En el marco del Séptimo Festival Artístico de Otoño, como parte del Festival de Autores y Compositores dentro del Centro Cutural Roberto Cantoral, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM), bajo la dirección de Rodrigo Sierra Moncayo, presentó el pasado 26 de octubre, el estreno mundial de ‘La verdad única’, de Eduardo Soto Millán, con las destacadas participaciones del guitarrista, Julio Revueltas y Carlos Hernández en el organillo, quienes combinaron elementos de la música de concierto con sonidos contemporáneos. Como una especie de ‘performance’, la mencionada pieza de Soto Millán, estuvo retratada con la tradición que simboliza la esencia de una especie de ‘músicos callejeros’ conocidos como: organilleros, los cuales vemos por las calles del centro histórico pregonando ese sonido característico que evoca al México de la década de los cincuenta; además también se generó una atmósfera cálida y poco explorada en un escenario, con la calidez de la guitarra eléctrica de Revueltas, quien cimbró de rock el ambiente al unísono con los instrumentos de aliento, cuerdas y metales de la OFCM. El público que acudió y llenó el recinto de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) también fue testigo de las obras ‘Mandrami’, de Antonio Juan-Marcos. En ésta pieza la melodía se fragmentó por momentos hasta convertiste en una heterofonía (variación simultánea de una sola línea melódica distribuida en dos o más instrumentos) y se disipó a través de los diversos colores de la orquesta. Del mítico José Pablo Moncayo, autor de ‘Huapango’, obra sinfónica popularmente conocida y estrenada en 1941, la OFCM interpretó ‘Tres piezas para orquesta: Feria, Canción y Danza’, una mezcla de sonoridad latina con clásicos. En su conjunto, por momentos ésta obra no hizo recordar a las danzas cubanas con cierto sabor a mexicano, algunos aires de Ravel, e incluso, con aires del jarabe, un género musical que se incorporó en nuestro país en el Siglo XVIII como una continuidad del jarabe gitano proveniente de Andalucía. La agrupación que celebra 40 años desde su creación también ejecutó la pieza memorable ‘Sensemayá’, compuesta en 1937, cuya versión de cámara sorprendió a los asistentes quienes se mostraron atónitos por la libertad creativa de la orquesta al ejecutarla. Luego de una noche inolvidable, la OSCM cerró con ‘Balada del venado y la luna'(1948), creada por Carlos Jiménez Mabarak, cuya música nació con fines nacionalistas y en uno de sus movimientos se percibió uno derivado de la canción popular ‘La bamba’, un son jarocho de la época colonial en Veracruz, entrelazado por las culturas indígenas, africanas y andaluzas, toda una gama que dio como resultado a uno de los ritmos más festivos de México. Cabe recordar que éste evento fue el banderazo de salida de las Jornadas del INBA-SACM, las cuales cumplirán diez años en 2019 de alentar y difundir la música mexicana de concierto de todas las tendencias musicales que expresan el sentir y el color de nuestro país. Las Jornadas INBA SACM se realizarán hasta el domingo 11 de noviembre en el Centro Cultural Roberto Cantoral, la Sala Manuel M, Ponce del Palacio de Bellas Artes, la Biblioteca Vasconcelos y el Salón de Recepciones del MUNAL. La entrada es libre. Consulte cartelera. http://www.musicayopera.bellasartes.gob.mx/