Durante la noche del miércoles pasado, mientras se celebraba un concierto en el WiZink Center de Madrid – en el que se presentaron Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina – el cantautor ubetense sufrió una caída, de casi dos metros, mientras realizaba su performance.  Luego de ser internado en la UCI del Hospital Ruber Internacional para intervenir una hematoma intracraneal, Sabina se encuentra “estable”. El informe médico – declarado por petición de sus relativos – indica que “el paciente presenta traumatismo de hombro izquierdo, torácico y craneoencefálico. Ha sido intervenido quirúrgicamente para realización de evaluación de hematoma intracraneal en hemisferio derecho”. La operación consistió en abrir la cavidad craneal para drenar la hematoma, la cual podría ser responsable de algún daño cerebral, de acuerdo con información proporcionada por los médicos. Por lo pronto, Sabina deberá estar en observación por 48 horas.  El representante del cantante, José Navarro, declaró que el procedimiento fue exitoso y pidió una disculpa por su nerviosismo – durante la declaración – pues “han sido unos momentos difíciles pero la operación ha sido un éxito y ha ido bien. En todo caso, como sabéis, en este tipo de circunstancias es todo muy cambiante y hay que esperar a las próximas 48 horas”.  No fue hasta la madrugada que los médicos optaron por realizar una cirugía, cuando observaron que existía una hemorragia y descubrieron – por un antecedente médico – que el paciente sufrió de trombosis. El paciente había ingresado con 3 “fisuras sin desplazamiento” en el hombro izquierdo.  En el escenario habían pasado sólo 30 minutos, cuando el artista estaba de pie sobre el borde de las tablas y tropezó hacia el vacío entre las gradas de seguridad y el público. Tras la caída, el músico – quien celebrara su cumpleaños número 71 – salió a disculparse por la cancelación del show y prometió volver al recinto el próximo 22 de mayo, junto a Serrat. El espectáculo fue interrumpido por 20 minutos, mientras el personal médico realizaba el primer diagnóstico y entonces insistió en él mismo comunicar la situación a los espectadores. “Me de dado un golpe muy fuerte que duele mucho. Con todo el dolor de mi corazón nos vamos al hospital, porque el hombro este lo tengo muy muy dolorido”, confesó Sabina.  Este no es el primer percance que sufre Sabina frente a sus seguidores: en 2011 canceló tres presentaciones en Nueva York, Miami y Los Ángeles por “problemas intestinales”; en 2013 suspendió su performance en Cariñena – localidad de Zaragoza – por mareos que atribuyó a las altas temperaturas; en 2014 – dentro del mismo WiZink – sesgó un concierto por miedo escénico; en 2018 canceló 2 espectáculos en México, como consecuencia de mareos y molestias en el oído; más tarde – ese mismo año – fue hospitalizado por trombosis aguda; dos meses más tarde, acortó otro show en WiZink Center de Madrid por “disofonía aguda”.