A pharmacist gives Jennifer Haller, left, the first shot in the first-stage safety study clinical trial of a potential vaccine for COVID-19, the disease caused by the new coronavirus, Monday, March 16, 2020, at the Kaiser Permanente Washington Health Research Institute in Seattle. (AP Photo/Ted S. Warren)

Durante este lunes, investigadores estadounidenses vacunaron, contra el coronavirus, a la primer persona prueba, buscando contrarrestar a la pandemia internacional que ha desatado el virus chino. Los científicos pertenecientes al Instituto Kaiser Permanente Washington Research en Seattle, introdujeron la vacuna ansiosamente, esperando que esta – realizada en tiempo récord desde que brotaron las infecciones – pueda ser la potencial defensa que tanto se ha codiciado. 

La Doctora Lisa Jackson, líder de los estudios en el Instituto Kaiser Permanente, mencionó que “somos el equipo coronavirus ahora, todo el mundo quiere contribuir con lo que se pueda ante esta emergencia”. La primer paciente fue vacunada en un pequeño cuarto de revisión, junto a otros 3 individuos que esperaban por la dosis. Las primeras pruebas forman parte de 45 voluntarios que tendrán dos dosis en un lapso de dos meses. 

“Todos nos sentimos indefensos. Esta es una oportunidad increíble para mí, para poder hacer algo al respecto”, confesó Jennifer Haller, ciudadana de Seattle con 43 años de edad, mientras esperaba su turno de inyección. 

Sin embargo, aunque la vacuna funcione, según el Doctor Anthony Fauci del Instituto Nacional de Salud estadounidense, la medicina estaría lista para repartirse en un periodo de 12 o 18 meses. Fauci reiteró que encontrar una vacuna es “una prioridad para la salud pública”. Este presunto medicamento, llamado mRNA-1273, fue desarrollado por el departamento NIH, junto a la base biotecnológica de Massachusetts, de la compañía Moderna Inc. Los científicos afirmaron que no hay posibilidad alguna que los pacientes a prueba contraigan el virus, porque lo que se les inyecto no es coronavirus en sí. 

No obstante, esta no es la única vacuna que se intenta desarrollar, pues decenas de grupos de investigación se encuentran una carrera por descubrir una inmunización que sea positiva. Otra vacuna está siendo desarrollada por la Farmacéutica Inovio y se espera que inicie sus pruebas, en Estados Unidos, Corea del Sur y China, el mes entrante. 

La Doctora Lisa afirmó que su equipo está trabajando día y noche para poder encontrar la cura, por lo mismo su departamento se encuentra algo cabizbajo, pues partieron “de no saber que el virus existía allá afuera a tener alguna vacuna”. Los estudios engloba a personas desde los 18 hasta los 55 años de edad, quienes irán recibiendo dosis más fuertes para descubrir que tan fuerte debe ser el medicamento. 

“No sabemos s la vacuna tendrá una respuesta inmune o si será segura. Por eso estamos haciendo la prueba. […] No estamos en un escenario en el que sería posible, o prudente, administrarla a toda la población”, concretó Jackson. 

La mayoría de la investigación se centra un proteína relevante llamada ‘spike’, que cubre al coronavirus y permite que invada las células humanas, por lo que si se pudiese bloquear esa proteína, las personas no podrían ser infectadas. Debido a esto, investigadores de NIH clonaron la sección del código genético perteneciente al virus, el cual contiene instrucciones para las células y así puedan germinar la proteína ‘spike’. La idea de la vacuna es que el cuerpo pueda crear su propia proteína inofensiva ‘spike’, así, cuando el sistema inmune localice a la proteína, la ataque con nuevos anticuerpos y reaccione de la misma manera cuando se encuentre frente al coronavirus. 

El Doctor Nelson Michael del Instituto de Investigación Walter Reed Army, quiene está trabajando en su propia vacuna, indicó que es peligroso administrar la vacuna a un grupo numeroso de personas, pues no se conocen los efectos secundarios aún. “La ciencia puede avanzar rápidamente, pero primero, debe ser segura, cierto?”, decretó el Doctor Michael. 

El Instituto de Investigación de Seattle es sólo una de las partes que ha extendido el gobierno estadounidense con el fin de desarrollar más de una vacuna, pero fue elegido como el principal que llevará la investigación por una inmunización del coronavirus antes que se propague por la ciudad de Washington.