La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que la infidelidad sexual en el matrimonio no es considerada un hecho ilícito, por lo que no se puede exigir una indemnización por daño moral.

“La conducta de infidelidad sexual en el matrimonio trae aparejada la asunción de la consecuencia jurídica de la eventual disolución del vínculo, pero no es susceptible de un reproche bajo las reglas de la responsabilidad civil para dar lugar a una condena económica por el posible daño a los sentimientos y afectos del cónyuge ofendido”, indicaron los ministros durante la sesión.

Al resolver el amparo directo en revisión 183/2017, los ministros señalaron que lo que sí podría obligar al pago de daño moral es el ocultamiento sobre la verdadera paternidad de un hijo reconocido en el matrimonio, como ocurrió en el caso que resolvió la sala en la sesión del pasado miércoles.

Con ello, los ministros revocaron la sentencia que el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, en primera y segunda instancia, dictó a favor de una persona que demandó una indemnización de su esposa al enterarse de la infidelidad de la mujer, ocurrida 22 años atrás, lo que derivó en el nacimiento de una hija que él pensaba era suya.

En este sentido fue en un amparo cuando un juez federal ratificó la demanda sólo contra la mujer, identificada como Gilda B, al advertir que no hubo pruebas suficientes para acreditar que su amante, Carlos Raúl C., sabía que era casada al momento de serle infiel a su esposo Heriberto Francisco R.