Quinto día sin energía en Venezuela. Es el mayor apagón registrado en el país y muchos no solo no cuentan con luz. Tampoco tienen agua. La gente busca el líquido vital haciendo largas filas al pie del Ávila, que es el cerro que rodea Caracas, o aprovechan los riachuelos para tomar un baño. “Son tres días sin agua y ya las bombas de los edificios se quedaron secas” comentó un locatario al ser entrevistado. En una Venezuela golpeada fuertemente por la inflación, el agua potable se convierte en un elemento muy preciado, al igual que los alimentos en los pocos establecimientos que permanecen abiertos, mientras en casa, la gente sufre al ver cómo cada día los la comida se pierde en sus refrigeradores, incluso medicamentos como la insulina que debe mantenerse refrigerada. Ante esto, el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, envió a la Asamblea Nacional de Venezuela la solicitud de emergencia nacional. “Cumpliendo con mis atribuciones constitucionales como Presidente (E), he enviado a la @AsambleaVE la solicitud para que se decrete estado de alarma en todo el territorio nacional debido a la tragedia que vive el país a causa del apagón nacional sostenido.   Algunos comerciantes prefieren bajar el precio de sus productos para venderlos rápido y evitar que se echen a perder. En Caracas, son pocas las gasolineras que cuentan con planta eléctrica y por eso existen largas filas para surtir el combustible. Lo que genera mayor preocupación es el sector salud, ya que no todos los hospitales cuentan con planta eléctrica. Los familiares de los pacientes renales se quejan de que los pacientes no han podido dializarse y se tienen reportes de que al menos 2 niños han fallecido por no contar con incubadoras funcionando. La incomunicación es otro de los grandes problemas que atraviesan los venezolanos en medio del apagón, solo hay algunos puntos localizados en la ciudad en los que se puede contar con señal y se han convertido en centros de comunicaciones por la población. La ciudad en general se ve desolada, los comercios cerrados y el metro, el principal medio de transporte, cerrado.