Tras concluir su gira por Europa, Canadá y Estados Unidos – desafiando la prohibición de no poder abandonar territorio venezolano – Juan Guaidó, presidente interino reconocido en decenas de naciones, regresará con la barbilla en alto a su país. Con una legitimidad política consolidada y poderosos aliados internacionales – como el presidente estadounidense Donald Trump – el líder venezolano apaciguó los murmullos de incertidumbre que rondaban sobre su mandato.  Por medio de su cuenta de Instagram, Guaidó comentó que tienen “el respaldo y el respeto de todo el mundo. Ahora nos toca la tarea más poderosa, la que nos trajo hasta aquí: unirnos para poder afirmar que la virtud, el honor y la libertad, cubren cada rincón de Venezuela. […] Regreso a mi patria con el compromiso de nuestros aliados internacionales, con acciones y medidas, que se irán ejecutando, y con el llamado a nuestro pueblo para que reactivemos la lucha y la movilización popular. Yo asumo mi rol y mi responsabilidad, con todos los riesgos que eso implica. Los invito a ustedes a hacer lo mismo, como lo han hecho siempre”.  El primer destino de la gira política fue Colombia, en donde el presidente Iván Duque le abrió los brazos a Guaidó y fue participe de la Cumbre Antiterrorismo. Luego, el Foro Davos en Suiza, con el fin de presenciar el Foro Económico Mundial y encontrarse con Angela Merkel, canciller alemana. En Londres, el mandatario venezolano se reunió con el primer ministro conservador – Boris Johnson – y en París con el presidente Emmanuel Macron. En España las aguas se agitaron, pues su llegada – no bienvenida por Pedro Sánchez – culminó en una lluvia política que terminó en un exilio venezolano en Madrid. Norteamérica fue la cumbre de su travesía. En Canadá, se juntó con Justin Trudeau – primer ministro – y en Estados Unidos sostuvo conversaciones privadas con el presidente Trump.  Los chavistas se encuentran inquietos con la situación y Guaidó está más que enterado de ello, por lo que no ha declarado ni el como ni cuando de su regreso a Venezuela. Mientras que Maduro optó por no darle importancia a su gira política, el régimen chavista concreta que – el presidente interino – deberá enfrentarse a la justicia.  Por su parte, Elliot Abrams – encargado especial de la situación venezolana para la Casa Blanca – advirtió a Maduro que “haga bien el cálculo” y conceda a Guaidó “entrar a su país sin ser molestado”.  La gira política – que confirmó la popularidad, dentro y fuera del país, de Guaidó – calmó la tormenta de Maduro. Sin embargo, Guaidó debe elegir objetivos concretos y emitir un mensaje – para la movilización – que amarre a su favor el cambio de marea popular.