A woman walks wearing a mask to protect herself from the novel coronavirus (COVID-19) in front of a closed theater in Koreatown, Los Angeles, on March 21, 2020. - All 40 million residents of California were on March 19 ordered to stay at home indefinitely in a bid to battle the coronavirus pandemic in the nation's most populous state. (Photo by Apu GOMES / AFP) (Photo by APU GOMES/AFP via Getty Images)

Mientras que la pandemia de COVID-19 se originó en la provincia de Wuhan, China, los demás países asiáticos no fueron tan agraviados como se esperaba, pues hora son Italia y Estados Unidos los países con mayor número de contagios, detrás del gigante chino. Con más de 40 mil casos, se perfila como el brote de infección más grande en su continente. La Reserva Federal (Fed) ha anunciado medidas de prevención y seguridad sanitaria cada más rigurosas, pues cada vez son más estados los que se suman a la cuarentena internacional. Por su parte, el Senado ha debatido fuertemente para decidir cómo se invertiría un plan de estímulo con un presupuesto de casi 2 billones de dólares. El territorio estadounidense registra 525 decesos, siendo Nueva York el estado más perjudicado en la situación nacional. 

Bill de Blasio, alcalde de la ciudad neoyorquina, confesó que la ‘Gran Manzana’ no cuenta con suficiente personal médico, ni respiradores, para tratar a todos los pacientes que resultarán infectados. Con 12 mil 300 contagios y 99 muertes, el estado yankee se encuentra comprometido bajo la epidemia de coronavirus. 

“Esta semana será mala, y la semana que viene será peor […] Este es sólo el comienzo de algo que empeorará en abril y mayo, y tenemos que prepararnos, tenemos que cambiar la manera en que vivimos, y necesitamos absolutamente ayuda de Washington”, mencionó el alcalde, mientras demandaba un aislamiento general, en el canal de noticias CNN. 

Por otro lado, el presidente Donald Trump se atormentaba por un hecho distinto a la salud general de la población estadounidense: el derrumbe de los mercados. Tras el brote de COVID-19, la bolsa nacional se desplomó y una recesión se asomó por el gris horizonte del mandatario norteamericano. La polémica comenzó con las declaraciones de Trump, las cuales llevaban un tono implícito sobre considerar el aislamiento social, pues esa es una de las razones que ha debilitado el mercado del titán económico americano. 

Este lunes, los estados de Michigan, Wisconsin, Massachussets, Indiana, Oregon y Virginia Occidental se adhirieron a la lista de comunidades que han impuesto un confinamiento de la ciudadanía en sus hogares, repercutiendo en 137 millones de personas (42% de la población del país). Por su parte, el condado de Dallas (Texas), junto a las ciudades de Philadelphia (Pennsylvania), St. Louis (Missouri) y Kansas City (Missouri), han declarado una cuarentena voluntaria, elevando el porcentaje anterior hasta 46% de la población. Algunas de las cuarentenas no han iniciado y entrarán en vigor hasta el día martes o miércoles, ya que los residentes deben preparase para el aislamiento. 

El director general de salud pública de Estados Unidos, Jerome Adams, mencionó para la cadena NBC News que “esta semana, las cosas se van a poner muy mal. Realmente tenemos que quedarnos en casa”. 

Asimismo, la Fed concretó que – ante el potente rezago económico que ha arrastrado a varios mercados debido al coronavirus, o como el presidente Trump gusta llamarlo: “el virus chino” – se adquirirán bonos del Tesoro y títulos, respaldados por hipotecas, con el fin de “mantener un funcionamiento normal de los mercados y una ejecución efectiva de la política monetaria”. Estas drásticas medidas se han tomado como una señal de pánico, pues se pronóstico que esta inminente recesión sea aún peor que la vivida en 2008 y podría desembocar en una depresión como la de 1929. 

Las alarmas económicas retumbaron por la Casa Blanca, por lo que el presidente Trump apuntó, discretamente, que podría considerarse el eliminar su recomendación para el pueblo estadounidense sobre evitar todo contacto social. Para concluir, el mandatario compartió en su cuenta de twitter que “no podemos dejar que el remedio sea peor que el problema”.