De acuerdo con la Universidad John Hopkins, Estados Unidos, país que registra casi 400,000 contagios de COVID-19, contabilizó 2,000 decesos en las últimas 24 horas, sumando un total de 12,722 muertes. De estas forma, el territorio estadounidense le roza los talones a los países que registran la mayor cantidad de fallecimientos: Italia (17,127) y España (13,798). 

Por otra parte, el presidente Donald Trump, mientras su país adolece frente al coronavirus, amenazó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) con cortar la contribución de la nación para el organismo, bajo el argumento de un mal manejo de la pandemia del COVID-19 y una preferencia hacia Pekín . 

“Vamos a suspender (el envío) de las sumas destinadas a las OMS”, concretó el mandatario en su rueda de prensa en la Casa Blanca. Aunque, momentos más tarde, hesitó y corrigió: “No digo que lo voy a hacer, pero vamos a examinar esa posibilidad. […] Todo parece muy favorable era China,  no es aceptable”. 

Fue por medio de su cuenta de Twitter, anteriormente a la declaración en su conferencia, cuando Trump criticó a la organización, publicando que “La OMS realmente lo arruinó. Por alguna razón, aunque están financiados en gran medida por Estados Unidos, están muy centrados en China. Vamos a analizar esto con más atención. Por suerte, rechacé sus consejos iniciales de mantener nuestras fronteras abiertas a China desde el principio. ¿Poe qué nos dieron una recomendación tan errada?”. 

Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU, no frunció el ceño ante las declaraciones del presidente Trump contra su compañía del sector de salud, sin embargo no hizo mención a las acusaciones sobre inclinar la balanza hacia China. 

“Para el Secretario General (de la ONU, Antonio Guterres) está claro que la OMS, bajo el liderazgo del doctor Tedros Adhanom, ha hecho un gran trabajo ante el COVID-19 al apoyar a los países con la distribución de millones de equipamientos médicos y también con entrenamiento de profesionales. […] La OMS ha demostrado la fortaleza del sistema de salud internacional”, argumentó el portavoz y rememoró el “enorme trabajo” que se ha efectuó en el abatimiento del bola en la República Democrática del Congo bajo el mando de Adhanom y “poniendo equipos de primera línea”. 

Estados Unidos ha registrado más de 1,000 muertes al día por un considerable lapso de tiempo, aumentando la cifra mortuoria de forma alarmante.