Este miércoles, un juez federal de Manhattan sentenció a tres años de cárcel al ex abogado de Donald Trump, Michael Cohen, luego que este se declarara culpable de haberle mentido al Congreso y  violado las leyes de financiamiento electoral al haber usado parte del dinero destinado a proselitismo para pagarle a mujeres que aseguraban haber tenido encuentros sexuales con Trump.  “Asumo toda la responsabilidad de los actos por los que me declaré culpable: los personales y aquellos que envuelven al presidente de Estados Unidos, dijo Cohen al juez antes de escuchar su sentencia.  Cohen aprovechó para responder a un tuit en el que su ex jefe lo llamó débil. “Soy débil porque sentó que era mi deber cubrir los actos sucios (de Trump)”.  La oficina del ex abogado de Trump ha pedido que su cliente no cumpla su sentencia en prisión, argumentando que ha cooperado de manera “extensiva” con los requerimientos del fiscal Robert Mueller, quien investiga los supuestos nexos rusos con la campaña del hoy presidente de Estados Unidos.  Aunque no se ha dado una respuesta a esta petición, aún hay una posibilidad que Cohen evite pisar la cárcel: recibir el perdón por parte de Trump, algo que se antoja imposible.