WASHINGTON, DC - JANUARY 18: British Ambassador Kim Darroch speaks at an Afternoon Tea hosted by the British Embassy to mark the U.S. Presidential Inauguration at The British Embassy on January 18, 2017 in Washington, DC. (Photo by Paul Morigi/Getty Images)
La relación política entre Estados Unidos y Reino Unido entró en un punto de quiebre luego que el embajador Kim Darroch anunciara su dimisión como emisario internacional de la Gran Bretaña en ese país. Debido a la filtración de mensajes donde el embajador llamaba “inepto” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y calificara de “disfuncional” a su administración, Darroch anunció su renuncia esta mañana por no poder cumplir con su función adecuadamente. “La situación actual me impide cumplir con mi función como lo desearía”, fueron las palabras que el ahora exembajador dirigió mediante una misiva al jefe del servicio diplomático británico, Simon McDonald, y con las que presentó formalmente su renuncia para “permitir el nombramiento de un nuevo embajador” que emprenda “el camino responsable a seguir”. El empujón final lo sentenció el mandatario estadounidense al twitear ayer por la tarde que Darroch estaba “loco” y que “es un tipo muy estúpido” y “un tonto”, con lo que terminó por colocar la soga sobre e cuello del británico y tensar aún más la relación entre Reino Unido y Estados Unidos. Este acontecimiento terminó por clavar el último clavo sobre el ataúd de Theresa May, a quien el presidente aconsejó sobre como llevar la negociación “pero ella hizo su propia tontería” y de ahí su “fallida negociación del Brexit”, según Donald Trump.