Dentro del juicio político contra el presidente Donald Trump, los demócratas rozan la posibilidad de obtener el permiso de llamar testigos y conseguir documentos – que incriminen los actos ilícitos del mandatario estadounidense – sin embargo necesitarían 4 votos de parte de los senadores republicanos, por lo tanto la votación inminente es indispensable. De no obtener los votos necesarios, este sería el fin del tercer impeachment en la historia.  Mitt Romney – senador representando a Utah – y Susan Collins – senadora de Maine – se declaran dispuestos darle la espalda a su partido y votar un rotundo ‘sí’ para realizar testificaciones y conseguir documentos. Por su parte, Lamar Alexander – senador de Tennessee – se inclinó hacia apoyar a los demócratas, no obstante terminó por anunciar que rechazaría la petición. La última esperanza es la senadora de Alaska, Lisa Murkowski, quien decretó que daría su decisión final el viernes, aunque su voto no sumaría la mayoría necesaria de votos.  La senadora Collins explicó su decisión de respaldar la petición demócrata, mencionando que “escuchar a ciertos testigos daría a cada parte la oportunidad de presentar sus argumentos de forma más justa y completa, resolver cualquier ambigüedad y proporcionar más claridad”. Al contrario, Alexander indagó que “no hay necesidad de más pruebas para demostrar algo que ya se ha demostrado pero (que es una acción) que no llega al elevado umbral que fija la Constitución estadounidense para que una falta suponga la destitución (del presidente)”.  47 de los 100 puestos en el Senados son ocupados por los demócratas. Al conseguir 4 votos republicanos, y conseguir una mínima mayoría,  podrían extender el juicio por algunos días. Si llegasen a conseguir 3 votos – empatando con 50 senadores republicanos y 50 senadores demócratas – la moción sería denegada de acuerdo con las reglas estipuladas por el Senado. En caso de que ocurriera un empate, John Roberts – juez encargado del proceso – podría ejercer su poder de desempate.  El ex consejero de seguridad, John Bolton, sacudió al Senado con las declaraciones que se encuentran en un manuscrito de su autoría, en el que acuso directamente a Trump de ser culpable de uno de los cargos con los que se señala: la congelación de cuentas a Ucrania para ejercer presión sobre las investigaciones sobre Joe Biden.  La sesión de este viernes iniciará con un diálogo de 4 horas, con el objetivo de tomar una decisión sobre la declaración de testigos. Ambos sectores – acusación y defensa – tendrá la misma cantidad de tiempo para emitir sus argumentos, aunque podría desembocar en una riña procedimental. Los demócratas podrían hacer válidas mociones que extiendan por horas la sesión y el líder republicano impulsaría una resolución nueva para concluir el impeachment.  El jueves pasado, los senadores propusieron preguntas que interrogarán tanto a los abogados del mandatario estadounidense y a los representantes demócratas de la Cámara Alta; para poder destituir a Donald Trump, se necesitaría el respaldo de dos tercios (67 de 100).