El ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, quien recientemente fue sentenciado a nueve años de prisión por los delitos de asociación delictuosa y lavado de dinero, en una carta que escribió dijo que es inocente pero que su caso es utilizado como “un espectáculo mediático” y “un show”. “Es muy simple, porque sabía que todo era un circo, un montaje, un espectáculo mediático, un show, y sabía que las autoridades no tenían, ni tienen ninguna prueba en mi contra, ya que nunca hice nada ilegal; por lo tanto, era imposible que me condenaran por algo que no hice”, redactó el ex mandatario. Argumentó que el linchamiento social en su contra lo obligó a declararse culpable porque considera que la sociedad ya lo había juzgado y condenado. “Esta campaña de linchamiento público me ha colocado frente a la sociedad mexicana como culpable de todo de lo que se me acusa, violando con ello, de manera reiterada, el principio de presunción de inocencia. Por estas razones, y contra toda mi voluntad, tuve que aceptar el procedimiento abreviado; la opinión pública y la sociedad ya me habían juzgado y condenado y bajo estas circunstancias, el riesgo de enfrentarme contra el sistema y perder era muy alto”, escribió el sentenciado.