Desde esta mañana ha circulado la información que el comisionado del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), Carlos Bonin Erales, murió al caer del quinto piso de uno de los edificios del Instituto. El lamentable suceso fue informado de manera transparente, adecuada, equilibrada y prudente por el organismo que dirige Francisco Javier Acuña. Horas después del deceso emitió un comunicado información con los datos que tenía en su poder.  De hecho, desde que se conoció la muerte del comisionado Bonin Erales, el Inai mantuvo abierta una línea de comunicación permanente, tanto con los deudos como con los medios informativos.  La autoridad, a decir de los que estuvieron en el lugar de los hechos, llegó desde el “primer momento”. Incluso fue la PGJCDMX la que filtró que había una investigación en curso, de la cual se sabe se sigue una línea de lesiones culposas. Esto significa que se descarta que en la caída y posterior muerte del comisionado hubiera algún tipo de dolo. Por ende, la hipótesis de un homicidio queda diluida.  Ante tanta especulación, es mandatario esperar a que el Inai dé su versión y extienda la información que ofreció ayer, misma que en su intención de siempre cumplir con el derecho a saber, pero al mismo tiempo ser un garante de la protección de los datos personales.