De acuerdo con información proporcionada por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, el lapso de un año bastó para que el número de trabajadores que obtienen más de tres salarios mínimos – tropezando del registro de 9.38 millones, durante el último trimestre de 2018, a 6.98 millones en el último de 2019 – cayera en picada. Esta notoria disminución representa a 2.4 millones de personas. Los minoría de trabajadores que obtienen mayores ingresos en el país desembocó en un pico de la subocupación (concentración de sujetos que tienen la necesidad y disponibilidad de tener una mayor jornada laboral).  Por otro lado, la ciudadanía ocupada que adquiere menos de tres salarios mínimos repuntó durante el 2019, dando un salto de 33.7 millones a 38.7 millones, un aumento de 5 millones en el área más baja de ingresos. La participación de este segmento de 62.2% – recaudados en 2018 – a 69.5% durante el año pasado. El profesor e investigador del Tecnológico de Monterrey – Héctor Magaña – señaló que “las cifras son reflejo de que la precarización del mercado laboral se mantiene pues no se ve un cambio en las condiciones laborales. Los que reciben bajos salarios tienden a aumentar y quienes tienen altos registros van a la baja”. El catedrático ha exhibido el impacto – de manera negativa en las proporciones – que tuvo el incremento, de un 16.2%, al salario mínimo durante el 2019. Asimismo, indicó que cada vez decrece más el número de individuos con niveles salariales elevados y la escasez de recursos ha orillado a muchos hacia la búsqueda de un ingreso adicional para cumplir sus necesidades.  Debido a esto, fue que el aumento en el sector subocupado se ha disparado y alcanzó el 7.8% durante los últimos meses del año pasado. Estas cifras no se habían alcanzado desde 2016. Las entidades con mayor subocupación son Oaxaca (15.1%), Colima (14.3%), Tabasco (13.7%), Zacatecas (13%) y Baja California Sur (12.8%). Al contrario, los estados con el porcentaje más bajo son Querétaro (2%), Aguascalientes (2.2%), Baja California (2.3%) y Morelos (2.8%).  Durante 2019, el resultado de la población ocupada en el sector informal acrecentó en un 2%, rozando los 31.5 millones de trabajadores (56.2% de la ciudadanía ocupada a nivel nacional). El profesor Magaña pronostica que para el año entrante esta situación no mejoraría, ni empeoraría. Advirtió que si los niveles de inversión no ven mejores días, no existirán fuentes de trabaja con mejor calidad, mejores salarios, con prestaciones de ley o superiores. Para concluir, concretó que “si no existe ánimo, no existe confianza para invertir en México, va a ser complicado que se generen este tipo de ofertas laborales, y si no existen ofertas atractivas, lo que va a ocurrir es que cada vez más personas tiendan a ocuparse en el sector informal.”