De ser la protagonista de un video sexual se convirtió en la artífice de una ley que castiga delitos contra la intimidad sexual

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A los 18 años, Olimpia Coral Melo Cruz vivió una de las peores pesadillas: su novio grabó, sin su consentimiento, un video en el que aparecían ambos manteniendo relaciones sexuales. La oriunda de Huauhchinango, Puebla, se convirtió en un punto de referencia de ese municipio poblano.

El video, como suele suceder en estos casos, comenzó a circular en WhatsApp. Luego, fue subido en algunos sitios pornográficos. Olimpia narra en una entrevista con la BBC el calvario por el que pasó. “Me intenté suicidar tres veces”, dice. Además, asegura que estuvo encerrada durante ocho meses.

El punto de inflexión en su vida llegó cuando un día su hermano descubrió que era ella “la del video”. Rodeada de sus familiares, ella se quebró y pidió perdón. Sorprendentemente su madre, de origen indígena y con estudios de secundaria, le dio que no tenía nada de qué avergonzarse. “Tú solo disfrutabas de tu vida sexual, pero te grabaron”. Vergüenza sería, le dijo, que te hubieran grabado robando o matando.

Cuando por fin se decidió a denunciar, en el Ministerio Público vivió otra pesadilla. “El oficial encargado de atenderme me pidió ver el video. Y empezó a reírse. Por primera vez alguien lo veía en mi cara y yo veía como me sabroseaba, cuenta. Luego, suelta una frase lapidaria que salió de la boca del agente del MP que la atendió: “ No estabas ni borracha, ni drogada, ni te violaron. De acuerdo al código penal no hay delito”.

Impotente, decidió comenzar un trabajo legislativo empírico para crear, sin saberlo, lo que sería una ley para castigar los delitos contra la intimidad sexual. “El primer nombre que le pusimos fue Reforma para reconocer la violencia sexual cibernética y lo presentamos en un foro de propuesta ciudadana”, explica.

De 2014 a 2018 luchó para aprobar una ley que es integral y consta de tres reformas. Esta Implica que se reconozcan los delitos contra la intimidad, o sea la difusión de contenido íntimo sin consentimiento; el ciber acoso, que es violencia sexual en internet y por último, la ley de acceso. Esta última es para que las instituciones se concienticen sobre cuales son los derechos sexuales y qué es la violencia y que lo hagan saber a los ciudadanos.

En 2019 ya son 11 los estados que la han aprobado: Puebla; Baja California Sur; Coahuila; Zacatecas; Guanajuato; Querétaro; Guerrero; Veracruz; Chiapas; Oaxaca y Yucatán.