El pasado miércoles, un día después de la derrota electoral de Donald Trump, el reportero Jim Acosta, corresponsal de CNN en la Casa Blanca le hizo un par de preguntas al mandatario norteamericano que, literal, lo sacaron de sus casillas, al grado de pedirle que “dejara el micrófono”. Horas después se supo que la Casa Blanca había decidido revocarle el acceso a Acosta a la Casa Blanca. Hoy, CNN informó que ha demandado al presidente por dicha acción. En la demanda, también están incluidos el jefe de gabinete, John Kelly, la directora de comunicación, Sarah Huckabee Sanders y el jefe de comunicación, Bill Shine. Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido ninguna postura al respecto.