Científicos de diferentes partes del mundo calificaron como inmoral y reprobaron la modificación genética que hizo un colega a un par de bebés (Nana y Lulu) para hacerlas resistentes al virus del VIH. Robin Shattock, presidente del área de infecciones mucosas e inmunidad del Imperial College London, aseguró que las gemelas, cuyo ADN fue modificado con la técnica Crispr cuando estaban en etapa embrionaria, aún podrían contraer el virus, pues ciertas cepas de VIH relativamente infrecuentes podrían ingresar en sus células si las niñas entran en contacto con tejidos o fluidos contaminados. Por su parte, el científico Fyodor Urnov, del Instituto Altius para Ciencias Biomédicas en Seattle, Washington, y quien también utiliza herramientas de modificación genética para atacar el CCR5, consideró “que existen formas seguras y efectivas de usar la genética para proteger a las personas contra el virus que no implican editar los genes de un embrión”. Por su parte, Paula Cannon, quien estudia el VIH en la Universidad del Sur de California, también cuestionó la decisión de atacar el gen CCR5 en embriones, ya que algunas cepas del VIH no usan esta proteína para ingresar a las células, sino que usan la llamada CXCR4. Las afirmaciones de He Jiankui, científico chino que modificó genéticamente a las dos bebés para hacerlas resistentes al virus del Sida, no se han verificado mediante pruebas independientes del genoma de las pequeñas, ni se han publicado en una revista revisada por pares, pero de ser cierto, el nacimiento de las gemelas representaría un salto significativo y controvertido en el uso de la edición del genoma.