Debido a la mayor crisis política y social que haya enfrentado Chile desde el retorno a la democracia en 1990, el presidente Sebastián Piñera tomó la inédita decisión de que Chile no será el anfitrión ni del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en noviembre, ni de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), en diciembre, dos reuniones internacionales de envergadura a la que asistirían importantes líderes mundiales. El anuncio se produce a casi dos semanas del estallido de las protestas, que comenzaron por el aumento de la tarifa del metro de Santiago, y que han dejado al menos 20 muertos. Piñera indicó que el Gobierno toma esta medida “con profundo dolor”. “Sentimos y lamentamos profundamente los problemas y los inconvenientes que esta decisión va a significar tanto para la APEC como para la COP. Pero como presidente de todos los chilenos tengo siempre que poner los problemas y los intereses de los chilenos, sus necesidades, sus anhelos y sus esperanzas, primeros en la fila”, aseguró el mandatario. Entre las figuras políticas prominentes que acudirían al APEC se encontraban el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump; el presidente chino, Xi Jinping y el mandatario ruso Vladimir Putin, aunque este último había indicado que en su representación acudiría otro funcionario de alto nivel.