Han pasado casi cuatro años desde aquel juego entre los 49ers de San Francisco y los Green Bay Packers durante la pretemporada del 2016, de la NFL, en la que el quarterback (QB) Colin Kapernick se arrodilló durante el himno nacional de Estados Unidos. Su explicación fue simple y al grano: “No busco ningún tipo de aprobación, tan sólo tengo que apoyar a las personas que están siendo oprimidas”.

Este hecho generó mil y un controversias en redes sociales, vetos, publicidad, desacuerdos, enfrentamientos y opresión policiaca, mucha opresión policiaca y más racismo en todo el mundo.

La historia más reciente de este capítulo ha sonado en todos los medios habidos y por haber. George Floyd, un afrodescendiente estadounidense, fue asesinado brutalmente por un policía de Minneapolis por un delito menor. Las protestas se levantaron a partir de estas acciones en todo el país e incluso destaparon antiguos casos en otras latitudes, como el de Giovanni López en México.

Las protestas y manifestaciones han generado un ambiente de reflexión en todo el mundo y en todas sus esferas. Incluso el deporte ha tenido que adaptarse, ya sea por la presión pública y/o mediática, a la oleada de cambios que se avecinan. Este miércoles, la Federación de fútbol de Estados Unidos anunció la derogación a la prohibición de protestar durante el himno y pidió disculpas a los jugadores y actores de la liga por suprimir su libertad de expresión.

“Ha quedado claro que esta política era errónea y restaba valor al importante mensaje ´Black Lives Matter´”, este fue el mensaje que la US Soccer compartió a través de un comunicado de prensa de cara al arranque del torneo la próxima semana.

Por su parte, el comisionado de la NFL, Roger Goodell, admitió estar equivoco acerca de las protestas de los jugadores del pasado (Kapernick) y se pronunció, a nombre de la liga, en contra del racismo y las protestas pacíficas.

“Nosotros, la NFL, condenamos el racismo y la opresión sistemática de los afroamericanos. Nosotros, la NFL, admitimos que estábamos equivocados, que no escuchamos a los jugadores de la NFL antes y alentamos a todos a hablar y protestar pacíficamente”, compartió a través de un video en redes sociales.

El mundo está cambiando, el deporte está cambiando. Abrazar nuestras diferencias en un mundo globalizado se vuelve vital cuando la lucha recién empieza. Estamos ante una inminente cadena de cambios en el deporte mundial. Personas de todas las razas, creencias y orientaciones sexuales conforman las ligas de todo el mundo. Es a partir de ellos y por ellos que las actividades deportivas deben apoyar a la sociedad en la batalla contra la injusticia.