El 1 de mayo de 1994, el piloto brasileño, Ayrton Senna da Silva, tricampeón mundial y futuro miembro del Salón de la Fama del automovilismo, subió por última vez al Williams Renault FW16 en Imola, San Marino.

El brasileño rodó seis vueltas detrás del safety car, que salió a pista tras un aparatoso accidente en la largada inicial, y en el giro siete, sobre la curva Tamburello, el monoplaza de Senna se despistó a 305 kilómetros por hora e impactó brutalmente contra un paredón de cemento.

A 26 años de su muerte, recordamos a Senna por su osadez y sagacidad detrás del volante, en las pistas mojadas, con maniobras y rebases memorables que vivirán por siempre en la memoria de la Fórmula 1 (F1).

Ayrton Senna durante su presentación con Rothmans Williams

Autor de frases como “el segundo lugar es el primero de los perdedores” y “no estoy diseñado para ser segundo o tercero, estoy diseñado para ganar”, Senna corrió 161 Grandes Premios y ganó tres títulos mundiales, en 1988, 1990 y 1991.

Empezó su carrera en el equipo británico Toleman, en dónde rápidamente comenzó a destacar y a desafiar a veteranos como Alain Prost y Nelson Piquet. Su evidente talento y la sed de ganar lo llevó a Lotus pero únicamente por un año. Para la temporada de 1988 llegaría a McLaren, donde consiguió su primer título mundial en esa misma temporada.

Con Honda Marlboro McLaren permaneció hasta 1993, y después emigró al novedoso y tecnológico equipo Rothmans Williams Renault, con quien apenas corrió en tres grandes premios debido a su mortal accidente.

A lo largo de 10 años de carrera tuvo 41 victorias, 80 podios y 65 poles. Para muchos de los expertos es considerado el piloto más rápido en la historia de la F1. Dio pie para que jóvenes como Michael Schumacher siguieran sus pasos y se convirtieran en futuros campeones mundiales.

Los fanáticos del automovilismo nunca habrán de olvidar su feroz rivalidad con Alain Prost y los momentos memorables en los que nos hizo vibrar cuando parecía que volaba sobre el asfaltado de Monaco bajo la lluvia. Más que un campeón, Ayrton Senna da Silva, O Rei, será recordad como un ejemplo de superación, victoria y éxito.