Esta tarde durante la audiencia pública del proceso de impeachment contra el presidente, Donald Trump, el encarado de asuntos internacionales en Ucrania, William B. Taylor, hizo declaraciones que comprometen las declaraciones del mandatario estadounidense con respecto a su relación con Ucrania. El máximo exponente de Estados Unidos con Ucrania utilizó en reiteradas ocasiones expresiones como “alarma”, “locura” y “preocupación” cuando se le pidió su testimonio acerca de las operaciones en el viejo continente. La jornada se vivió en Washington como si fuese un evento deportivo en los bares que servían tragos promocionales con nombres referentes al caso. Las audiencias públicas se televisaron en cadena nacional y los habitantes de la ciudad de blanco se reunieron para verla. Taylor afirma haber escuchado que las ayudas militares servían como moneda de cambio en una conversación que sostuvieron Tim Morrison, antiguo asesor del Consejo de Seguridad Nacional tras su renuncia el pasado mes de septiembre, con Gordon Sondland, diplomático estadounidense, y un asesor del gobierno ucraniano llamado Andrei Yermak. Según el relato, Tom Morrison precisó al ucraniano que las ayudas militares no llegarían sino hasta que el presidente, Volodimir Zelensky, hiciera pública la investigación en contra de la empresa del hijo de Joe Biden. Hunter Biden, hijo del exvicepresidente de Estados Unidos durante la gestión de Barack Obama, tiene un puesto en la junta directiva de una de las mayores empresas de gas natural en Ucrania, Burisma Holdings. Donald Trump habría intentado hacer que el gobierno ucraniano presionara intencionalmente la carrera presidencial de Joe Biden, y debido a las filtraciones que un agente de la Casa Blanca proporcionó a la prensa, el presidente del país de las barras y las estrellas, hoy se encuentra inmerso en un escándalo de corrupción que podría costarle muy caro en la silla presidencial en 2020.