Con algunas de las farmacéuticas más grandes de la Unión Americana elevando hasta 15 veces los precios de sus productos, la administración del presidente norteamericano, Donald Trump, enfrenta una industria que puede ser tramposa en el órgano gubernamental donde la ley de antimonopolio es la llave para impedir que estas empresas continúen elevando sus precios y se ajusten a las necesidades del mercado. ¿Qué hay que combatir? 1.- Acuerdos mediante los cuales las firmas farmacéuticas de marca pagan a genéricos para retrasar su entrada al mercado. 2.- El denominado ´product hopping´ es un término acuñado para referir algunas marcas que brincan de una versión a otra para evitar el desarrollo de genéricos. 3.- Restricciones de distribución que las marcas han instruido para bloquear a los genéricos. Estos son tres factores claves a los cuales el gobierno debe de apuntar y combatir para evitar el monopolio de farmacéuticos y que las grandes marcas continúen impidiendo que se desarrollen medicamentos genéricos de menor precio y se regule el mercado. ACUERDOS Esta estrategia involucra a las marcas farmacéuticas que pagan a los genéricos para establecer un litigio de patente y así retrasar su entrada al mercado. La cosa es que este problema viene ligado con el siguiente punto. PRODUCT HOPPING Para el momento en el que los genéricos logran entrar al mercado con las patentes mediante las cuales firmaron el acuerdo, las grandes empresas farmacéuticas ya migraron de versión al cambiar la patente o modificar la esencia de la droga en el producto y evitan que se desarrolle el genérico de la versión anterior, por lo que se forma una cadena interminable donde el precio lo establecen las grandes marcas y la competencia se vuelve nula. A pesar de ello, las cortes federales han logrado establecer una serie de términos mediante los cuales estas dos prácticas estarían violando la Ley de Antimonopolio y podrían sufrir un revés condicional que imposibilitaría a los gigantes de la industria de establecer estos acuerdos y fijar el precio en el mercado. RESTRICCIONES DE DISTRIBUCIÓN Bajo cierto escenario, las marcas se negarían a proporcionar a los elaboradores de genéricos las muestras de sus medicamentos para que generen el propio y se refugiarían en las REMS (Risk Evaluation and Mitigation Strategies) que dictaminan que casi un 40% de las drogas permitidas en los Estados Unidos son objeto de revisión para el beneficio del consumidor y aplican restricciones de distribución y comercialización. Desde luego que las empresas farmacéuticas tienen dominado este sistema de restricciones y no conceden las estrategias de evasión a los genéricos. La Ley de Antimonopolios encuentra en estas prácticas una violación a su jurisdicción que plantea combatir en las cortes federales. Siendo que las razones primarias en el convenio de comercio no alcanzan los motivos esenciales mediante los cuales las empresas nieguen la muestra con los genéricos.