Esta tarde, el mandatario Andrés Manuel López Obrador concretó que si las autoridades estadounidenses – debido a su inminente visita a la Casa Blanca para reunirse con Donald Trump – le exigieran hacerse una prueba de coronavirus, la haría, puesto que no tiene “nada que ocultar”. 

Desde el Palacio Nacional, en su conferencia de prensa, indicó que – según los informes encabezados por el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell – la población tiene el deber de realizarse la prueba de COVID-19 si padecen dolor de cabeza, tos seca, calentura y dolores en el cuerpo. 

Uno de los reporteros le interrogó si se lo pedirían como parte de un protocolo, a lo que el Ejecutivo contestó: 

“No sé si me lo pidan, no adelantemos vísperas, si ya lo piden vamos a ver qué hacemos, ya entonces resolvemos, vamos a analizarlo. No tengo yo ningún problema de actuar con humildad”.