Luego de encabezar la ceremonia del 108 aniversario de la Revolución Mexicana, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, indicó que los funcionarios que cometieron actos de corrupción en el pasado serán perdonados. “Es un perdón, sí, es un perdón. Así, es lo que se está planteando. Es decirle al pueblo de México: punto final. Que se acabe la historia trágica, horrenda, de corrupción de impunidad, que se acabe la etapa antipopular entreguista y se inicie una etapa nueva”, explicó el tabasqueño. Precisó que no llegará a su sexenio con ánimos de venganza y que dar paso a una cascada de investigaciones sería empantanar a México. Además, dijo que las cárceles no serían suficientes para recibir a tantos ex funcionarios corruptos.