Esta mañana en conferencia de prensa, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo que los recientes casos de Culiacán, la captura y liberación de Ovidio Guzmán, y el de la familia LeBarón, donde tres mujeres y seis niños fueron masacrados y calcinados, alentaron el uso de la fuerza pública, de la cual no dispondrá. “Todo esto de la violencia de Culiacán hasta los lamentables hechos de la familia asesinada despertó y alentó los afanes autoritarios del uso de fuerza, todo esto que llevó en su momento a declarar la guerra al narcotráfico”, expresó. El presidente también señaló que el país se ha visto inmerso en una serie de eventos muy violentos pero que su administración no se va a desviar de sus principios primordiales.
“Eso no nos va a desviar, al contrario, en la crisis, aunque sean transitorias, se definen más las posturas”.
López Obrador resolvió que no hará uso de la fuerza para lidiar con el crimen organizado en el país. “Nosotros no vamos a cambiar, nosotros vamos a seguir atacando las causas que originan la inseguridad y la violencia. No vamos a seguir por el mismo camino trillado de siempre”, dijo.